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Gibraltar, la roca de la discordia... ¿De quién es?

Martes 30 de Mayo, 2017
El Peñón de Gibraltar es más que una mole de piedra, constituye una fuente de disputa desde hace algo más de trescientos años por su interés geoestratégico y a muchos otros niveles... el conflicto está servido.
Peñón de Gibraltar

En 1713, España entregó a Inglaterra el Peñón de Gibraltar. Era una forma de pagar los servicios de Inglaterra, que había estado del lado de los Borbones en la Guerra de Sucesión. También era una forma de conseguir que Francia y España no llegaran a unirse, ya que de esa fusión habría resultado un gran rival para Inglaterra. En realidad, en los menos de cinco kilómetros de Gibraltar se estaba dirimiendo quién iba a dominar el mundo. De esta forma El Tratado de Utrech, en donde encuentra el texto de la cesión, tenía una importancia mucho mayor que el tamaño de La Roca. Ahora son otros intereses los que hacen que el conflicto se prorogue y no parezca hacer solución a medio o corto plazo.

Posteriormente, aunque España lo intentó, las ofensivas para recuperar el Peñón han resultado infructuosas, además de que el valor geoestratégico del Peñón ha ido creciendo con el tiempo. Entre otros se produjo el Gran Asedio, que fue como se definió la campaña española que tenía por objeto intentar revertir los acuerdos del Tratado De Utrech, que en  algunos aspectos no era muy concreto. Pero la polémica sobre el lugar –el último en el mundo en el que se produjo la convivencia entre el Hombre de Neandertal y el Homo Sapiens… pero de eso hace unos 30.000 años- prosigue hoy, y en ella se mezclan intereses con confusión histórica. Sobre este asunto, sobre su pasado, presente y futuro exponemos un amplio trabajo en la revista de este mes y que ya está en el kiosco, información que ampliamos en el programa La rosa de los Vientos, de Onda Cero, que puedes escuchar aquí:

 

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Comentarios

Inglaterra no luchó a favor de los Borbones en la guerra de sucesión. Luchó a favor de los Austrias, junto a Austria, Holanda y otros países (entre ellos la Corona de Aragón, que era partidaria de los Austrias). La idea era evitar que en algún momento el decadente pero todavía poderoso imperio que suponía la Corona Española se uniera a la pujante Francia. Finalmente, cuando Carlos de Austria subió al trono de Austria, a Gran Bretaña y sus aliados se les antojó que darle el trono de España a él supondría crear otro desequilibrio de poder en Europa que tampoco les gustaba. Para paliar la situación firmaron la paz con Francia. A consecuencia de dicha paz, el imperio de la Corona Española perdía tierras en toda Europa, entre ellas Gibraltar y Menorca, pero a cambio los ingleses debían ayudar a Felipe a acabar la guerra contra la Corona de Aragón (a quienes no quisieron incluir en la paz por el odio que Felipe sentía por ellos, al sentirse traicionado).

Creo que un blog de historia debería explicar este tipo de detalles con un poco más de decoro.

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