Se encuentra usted aquí

“Mi nombre es Te Ata”, un camino tenaz para alcanzar el sueño de los nativos americanos

Viernes 09 de Marzo, 2018
El estreno en cines de la película “Mi nombre es Te Ata”, el 16 de marzo, nos permite acercarnos a la figura de Te Ata Fisher, que fue una artista amerindia que divulgó la cultura de los nativos americanos durante los años treinta, dominada por los prejuicios raciales.

Esta película es una historia real e inspiradora que cuenta la lucha vital de Mary Thompson Fisher, una inconformista en busca de un sueño que nació en un tiempo en el que todo era, incluso, más difícil. Esta nativa americana nació en 1895 y pertenecía a la llamada Nación Chickasaw ­–que forma parte del territorio de Oklahoma en la actualidad­– es una figura inspiradora en la lucha contra la discriminación de minorías y, además, en el convencimiento de que con fuerza de voluntad e insistencia se pueden superar obstáculos que parezcan inalcanzables.

Mediante una educación tradicional nativa pasó fases de aprendizaje y ni las desigualdades sociales ni el racismo iban a impedirle cumplir su anhelo. Mary Thompson Fisher, que en su infancia recibió el sobrenombre maorí “Te Ata” (la mañana), deseaba triunfar en la meca del teatro de los Estados Unidos: Broadway, en Nueva York. Y no pararía hasta conseguirlo.

Tras estudiar en la Universidad de Oklahoma y empezar teatro en la misma comprendió lo útil que era el altavoz del escenario para el relato de historias y tradiciones de los nativos, desconocidas, e incluso ninguneadas. Sus giras alrededor del país le sirvieron para potenciar su talento como actriz y para cumplir sus sueños, pese a las muchas dificultades que encontró en el camino.

Este camino es el que narra la película, la testarudez en busca de un sueño es lo que relata, y nos recuerda que lo importante no es la meta sino el crecimiento y la voluntad de cambiar un mundo injusto.

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario