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GALEOTES Y GENIOS

Viernes 26 de Septiembre, 2008
Es difícil destacar una de las temáticas y reportajes que ofrecemos este mes, pero si me piden elegir uno quisiera señalar –sin desmerecer en absoluto el resto, en donde el lector encontrará cosas tan interesantes como la conquista española de un lugar tan sorprendente como lejano, tal es la isla de Pascua– por lo impresionante de su contenido el que hace referencia a los galeotes.

Y es que resulta estremecedor conocer la historia de estos desdichados del mar, hombres que eran condenados a “galeras” y que vivían durante años bajo las cubiertas de los barcos de la Armada, remando día y noche, en un ejercicio físico brutal e inhumano que había que unir a lo peor que le puede pasar a una persona, que no es otra cosa que perder su libertad, y hacerlo además entre podredumbre, oscuridad, enfermedades, dolor… Se dio el caso de un galeote que seguía remando a sus noventa años…
Por cierto, mientras estábamos confeccionando el número que tiene entre sus manos, los medios de comunicación de medio mundo informaban de una reciente investigación según la cual el telescopio es un invento español. Tal hallazgo nos daba la razón cuando hace justo un año iniciábamos una sección titulada Made in Spain, en la cual exponemos los inventos de algunos de los grandes genios españoles, la mayor parte de ellos olvidados por la Historia. Precisamente, ahora que vengo de Estados Unidos y que descubro cómo de cualquier cosa que haya hecho
uno de sus habitantes en tiempos pasados ––en cuanto a desarrollo industrial y tecnológico– todos sacan pecho, y hacen a propósito de ello un museo o levantan un monumento, y bien que me parece que lo hagan, no dejo de pensar en la cantidad de homenajes, recuerdos y evocaciones que deberíamos tener aquí para nuestros genios. Y tenemos más que ellos, muchos más, por siglos de trayectoria pasada y por otras cosas; sin embargo, a su lado, parecemos tan poca cosa… Debemos presumir más, siempre que se haga con cordura y sin exaltaciones peligrosas, que de ello también pecan al otro lado del Atlántico. ¡Ah! También hace uno año que la editorial América Ibérica comenzó a editar esta revista después de 28 números. Desde aquí queremos agradecer a sus responsables y a ustedes por habernos seguido mes a mes, reconocer esta apuesta y defenderla.

Bruno Cardeñosa
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