Se encuentra usted aquí

La realidad es sencilla

Lunes 19 de Junio, 2017

“Todo el mundo me dice que el hemiciclo es mucho más pequeño de lo que parece”, me contó pocas horas antes de cerrar este número una de las reporteras que, día tras día, nos cuenta a través de televisión la actualidad del Congreso de los Diputados. Se trata de Sonsoles Ónega, que acaba de ganar el Premio de Novela Fernando Lara 2017 con su obra Después del amor. Sus palabras son como una metáfora de la realidad, y el doble signifi cado de lo que dice se puede aplicar a lo que ahí ocurre, pero la realidad es la que es: todo está mucho más cerca de lo que creemos. Y es que somos los hombres y sus creencias las que alejan a boca de oído. Medio mundo está hecho de mudos y el otro medio de sordos, aunque todo sea mucho más cercano y pequeño de los que creemos. La verdad está mucho más cerca de la normalidad de lo que creemos, por ejemplo entre Madrid y Barcelona. Cuando lo comprendemos, todo crece y se hace grande. Si miramos a nuestro alrededor y vemos de lo que hemos sido capaces, la grandiosidad de lo que tenemos viene dada de cuando las personas decidieron bajar sus armas y utilizar la razón para hablar y dialogar.

En Madrid tienen que darse cuenta de que en Barcelona tienen algo de razón. Y en Barcelona tienen que reflexionar por qué en lo que dice Madrid hay algo de verdad. Digo Barcelona y Madrid por utilizar algo, porque en ambos casos estas ciudades representan las comunidades que dicen representar.

Sonsoles me recordaba que en 1933 –en la República, la época en la que está ambientada su novela, una historia de amor… curioso, ¿no?– Cataluña proclamó unilateralmente su independencia y se firmó su estatuto. Aunque nos hayamos olvidado, entonces la tensión era grande, muy grande, inmensa. Era una cuerda más estirada que la que hoy separa las dos verdades. Y aun así, dialogaron, hablaron, buscaron puntos en común y se entendieron. Ese espejo en el que debemos mirarnos debe resucitar casi cien años después, porque los que entonces patrocinaron sus 13 acabaron metiéndonos en un mundo de oscuridad, guerra y marcha atrás. Eso no lo queremos. Que la historia nos enseñe el camino… Y ese espejo es el que debe presidir el diálogo, de modo que los sordos escuchen un poco y los mudos logren expresarse con algo más digno que los mugidos. Lo difícil es lo que está pasando ahora. Las posturas están lejos, los congresistas fi jos en sus posturas y en los titulares que generan, y los “líderes” ejercen de tales pensando que las personas son una manada… ¡Estamos haciendo lo difícil! Con lo fácil que es hacer lo sencillo y saber por qué pasa lo que pasa. Nada es porque sí, sino que toda postura tiene su razón de ser aunque hasta ahora haya predominado la sinrazón. Si es la cordura la que gobierna todo, entonces las distancias se estrecharán, descubriremos que la realidad es más pequeña y que los puntos de unión son más claros de lo que ellos mismos creen, pero ojo, los de aquí “abajo” no debemos alimentar las vísceras de los estómagos sedientos de enfrentamiento y sangre de los de allá “arriba”. Y lo primero que tenemos que hacer es no desechar nada de lo que se diga. Ni siquiera estas palabras, que habrán irritado a los de aquí y a los de allí –si es que aquí y allí existen– cuando la realidad es que nos han metido en el túnel de oscuridad en el que quieren que vivamos. Salgamos de allí y alumbremos el futuro.

Bruno Cardeñosa
Director
@HistoriaIberia

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario